jueves, 14 de julio de 2011

Una dulce obsesión


                                                     Una Dulce Obsesión. 



Quince años, la mejor edad para vivir…Para soñar y recapacitar acerca de lo malo y lo bueno de la vida…Según yo una edad para probar cosas nuevas…Según mis amigos…La edad para enloquecer tomar drogas y no recordar que hiciste el día anterior…Según mi madre la edad en la que debo tomar las riendas de mi futuro y esforzarme más… ¿Por qué no un poco de todo…?.

Quince años, bisexual…Según algunos es una forma de llamar la atención…Según la religión es depravación…Según mis amigos es algo normal…Según mi madre, busco identidad…Según yo…Para el amor no hay fronteras, ni siquiera el sexo de la persona a la que ames. ¿Por qué amar esta tan mal actualmente…? ¿Por qué no puedo expresar lo que siento sin prejuicios?... ¿Acaso…Debo morir sin poder ser feliz?..

No es necesario morir en la infelicidad, mi pasado y mi futuro ya han sido marcados por una persona…Danny…Siempre mió, lo prometió…Y no romperá nunca su promesa, por lo menos eso me dijo una noche de Abril del año 2009.

Sus ojos color verde agua, su marcado acento Frances, sus finos labios color rosa, su cabello color negro azabache…Su piel blanca…Y esa sonrisa perfecta que adornaba su rostro cada vez que me hablaba de lo que hacía en su casa junto a su hermana pequeña Eve, en el jardín de su lujosa casa en el centro de la ciudad…cerca de las montañas y a las faldas de un cerro. 

Danny, de tan solo trece años…Era el pequeño mas deseado de todo el liceo, iba un año mas avanzado porque en Francia según nuestros profesores, la educación en Francia era mejor que la educación en Chile, todos le creíamos ya que teníamos en cuenta que Europa estaba mucho más avanzada en el ámbito académico.

El iba en primero medio, yo en segundo…Siempre hemos sido distintos…en gustos…En apariencia física…Pero más que nada, somos diferentes a los demás. El es homosexual y yo bisexual. La discriminación que tenía que soportar Danny en su curso era mucho peso para el. Siempre terminaba encerrado en su casa, iba pocas veces a la escuela por lo mismo. Todos en mi escuela sabían de mi sexualidad, pero también tenían en cuenta que yo era muy agresivo si se atrevían a molestarme, pero Danny, al contrario era un chico fino, delgado, inocente y tierno. No tenía fuerza, ni determinación. Era tímido y si lo golpeaban no se defendía…Ni siquiera podía devolver los golpes.

Sus padres solían ir a hablar con el director, pero nada bueno sucedía, y no lo querían cambiar de escuela, ya que el “Ecole française” era perfecto para Danny, si no fuera por la personalidad malvada de algunos de sus alumnos sin sentido común. Expulsaron del colegio a cinco alumnos revoltosos que molestaban a Danny. El maltrato disminuyó, no del todo, pero Danny ya asistía a casi todas sus clases, era excelente en educación física, se burlaban de el porque se depilaba las piernas, los chicos lo molestaban con que tenía piernas de mujer.

Medía mas o menos un metro sesenta…Siempre coqueteaba con el profesor de geometría, el cuál no le decía nada aparte de ignorarlo completamente lo cuál hería a Danny, ya que el profesor de geometría era algo así como su amor platónico a mi también me atraía un poco, pero sabía que no me prestaría atención para nada, a menos que fuesen ejercicios de geometría.

Danny era un chico algo depresivo, siempre se cortaba los brazos, había tenido muchos intentos de suicidio durante su estadía en el colegio…Siempre llevaba muñequeras de colores morado negro o blanco y negro…Nunca uso rojo y negro, no se porque no le gustaba el rojo. A veces lloraba en los baños, o insultaba a sus compañeros en francés con lágrimas que adornaban sus hermosos ojos verde agua.

Uno de los días mas vergonzosos para Danny fue cuando unos chicos de cuarto, del equipo de futbol americano le pusieron vestido le tomaron fotos con el y las subieron a Facebook etiquetando la cara de Danny con el nombre de “Tipo que le da sexo oral a quien le pida”. Los padres demandaron a los de cuarto que hicieron eso, ganaron la demanda y lo único que tuvieron que hacer fue pagar una multa.  

A la semana siguiente, todo el equipo de futbol golpeo a Danny y se lo tuvieron que llevar en ambulancia al hospital ya que lo habían golpeado en la cabeza, sus bellos cabellos negro azabache se mancharon de sangre, la cancha de futbol también, sus ojos estaban llenos de lágrimas pero miraban hacia otro lugar…No prestaba atención al circulo de gente que estaba alrededor de él, entre esas personas yo, me aterrorizo mucho la idea de ponerme algún día en los zapatos de ese pobre niño que no lastimaba a nadie pero en cambio siempre lo golpeaban, lo insultaban, le robaban sus cosas además de siempre hablar mal de el a sus espaldas con rumores falsos que decían que tenía sexo con el profesor de geometría. A el le daban igual los rumores, pero le molestaba llegar siempre golpeado a su casa, llegar tarde a dar los exámenes, no poder llevar una vida normal por el simple hecho de ser homosexual y discriminado por ello.

Los días en los que no lo molestaban, se sentaba a escuchar música en la parte mas alejada del colegio, detrás de una palmera que quedaba al fondo del patio, nadie iba a sentarse allá excepto Danny, solo escuchaba bandas como Cinema Bizarre, más que nada rock pop, siempre cantaba sus canciones y las chicas lo miraban fascinadas ya que el tenía una voz hermosa, y era mas atractivo que la mayoría de las chicas de la escuela. Siempre compraba chocolates pequeños y los comía mientras escuchaba música, leía o simplemente hacia nada…A veces dibujaba paisajes, lo hacía como todo un profesional siendo el de las notas más altas en clase de arte, incluso, dibujaba mejor que el profesor el cuál siempre lo molestaba y le decía “Danny, porque no hacer mejor tu la clase?”, Danny solo reía y se sonrojaba.

Había aprendido español en Francia, ya que su madre es española, le enseño el idioma, aunque lo hablaba con un acento entre francés, español, y español latino, el pobre Danny tenía un buen enredo de acentos, lo cuál daba otra cosa para burlarse de el. Le encantaban los animales, siempre jugaba con un gato que era de la casa que estaba al costado de la escuela, donde los muros eran pequeños, el gato fácilmente pasaba por ahí y se acercaba a Danny para jugar. Luego el gato murió atropellado por un bus escolar, Danny lo lamentó por dos semanas.



Salí de la escuela acompañado de mi amiga Jessica, iría a casa de ella a estudiar Ingles, ya que era la mejor de la clase y no se negaría ya que también era muy amable, ella a veces hablaba con Danny y era de las pocas que lo consolaba cuando este estaba triste, pero tampoco tenía tan buena voluntad para juntarse con el en los descansos, ya que ya era algo rechazada por sus buenas notas y no quería ser más rechazada por ayudar a el marginado social a sociabilizar.

Pasamos a tomar helado en una heladería frecuentada por los estudiantes cerca de la “Plaza de Viña”, fui a comprar cigarros a un local cercano, siempre me vendían ya que me conocían hace años, bueno me vendían desde que yo tenía doce años, así que ya era normal para ellos que siempre que pasara por ahí comprara mi cajetilla de “Marlboro”. Jessica no fumaba, pero tampoco le molestaba el humo, fuimos caminando hacia el paradero para tomar un colectivo hacia su casa, que quedaba en Viña del Mar alto.

Pasé con Jessica cerca de un callejón, al lado de una feria de manualidades, eran las ocho de la tarde, ya había oscurecido, escuchamos un gemido desde el callejón, Jessica me suplico que nos fuéramos pero yo le dije que no podíamos ser tan malas personas e irnos sin nada más que decir. Camine con cuidado hacía el callejón el cuál tenía una luz minima y era alumbrado con apenas dos faroles, estaba todo sucio, la basura estaba tirada fuera de los contenedores, el olor era molesto y habían unos indigentes que por el escándalo y los gemidos que se oían se ponían de pie y se iban. Ni siquiera tenían la voluntad de ayudar a alguien en problemas…

Jessica estaba apegada a mí, tenía miedo de que le hicieran algo…Yo también tenía miedo de que la lastimaran, era mil veces mas frágil y buena persona que yo…No se merecía sufrir. Recogí un fierro del suelo, fue lo mejor que encontré para defenderme, de por si yo estaba asustado. El grotesco olor de los basureros molestaba mucho a Jessica, le daba nauseas, pero no quería dejarme solo…Hicimos silencio por un momento. Solo se escuchaban gritos leves que pedían auxilio, mas que nada gritos ahogados…También podrían llamarse gritos de desesperación o suplicas. Según yo eran una mezcla de los tres.

Me coloque delante de Jessica, y aparecí sorpresivamente en el lugar de donde venían los gritos, en medio de de dos container de basura, era Danny, el chico francés de nuestra escuela…Y los otros chicos, que en ese momento lo golpeaban y se burlaban de el eran del equipo de baloncesto del colegio, Jessica les grito espantada un “Que tienen en la cabeza”. Ellos me miraron a mí y a Jessica, más que nada a mí porque sabían de mi “buena reputación”, yo era conocido como el “Chico bisexual que golpeo al capitán del equipo de futbol americano y salio ileso”. Nos miraron con desprecio, pero tampoco se resistieron a irse, ya que yo tenia un fierro que fácilmente les podía romper el cráneo.

Jessica se acerco a Danny, pero no quería tocarlo por miedo a lastimarlo más, se veía tan frágil…Era frágil, sus grandes ojos verde agua estaban cubiertos por lágrimas que se mezclaban con la sangre que salía de su nariz, sus mejillas estaban hinchadas por los golpes, y también sangraba por la boca, intentaba hablar…Pero las palabras que el quería pronunciar se quebraban al salir de sus labios. Su hermoso cabello negro azabache estaba manchado de sangre y tenía basura en él, su ropa de colores claros estaba manchada de sangre y lodo. No podía dejar de llorar. Sus brazos estaban llenos de moretones, no quise levantar su polera por temor a ver que tan lastimado estaba Danny, yo siempre lo compadecí. Danny cerró los ojos y se forzó en pronunciar bien con las pocas fuerzas que le quedaban “Llévenme a mi casa”.

Jessica y yo sabíamos donde vivía, el pequeño Danny vivía en la calle Ecuador, cerca de Agua Santa, a veinte minutos a pie de donde nosotros estábamos, pero obviamente no lo llevaríamos a pié. Caminé con Jessica y lleve a Danny en los brazos a la estación de los colectivos que estaba cerca de allí, llevaba a Danny tapado con mi chaqueta, para que no nos observaran tanto. Tomamos uno de los coches. Jessica se quedó atrás porque se metería en problemas con su padre por llegar tan tarde, estudiaríamos inglés en otro momento.

Tardó cinco minutos en dejarnos justo en frente de la casa de Danny. Una casa hermosa. Era como una mansión pequeña de la época Victoriana en Londres, de color café claro, las rejas que rodeaban la casa de Danny tenían un diseño de flecha en las puntas, se veía realmente bien. Afuera de la casa habían unos mosaicos que dirigían a la entrada, en la cuál había un timbre que tenía el diseño de una gárgola en él.

Me baje del colectivo, pague los mil pesos al conductor y caminé rápidamente a la puerta de la casa y toqué el timbre. Me abrió una pequeña niña de aproximadamente nueve años de edad, cabellos rubios y ondulados en las puntas, baja de estatura, muy delgada, su piel era de un color muy pálido según yo como la hoja de un cuaderno de arte y unos grandes ojos celeste cielo que resaltaban su rostro liso sin ninguna imperfección.

Al acercarse a la reja su rostro de una felicidad supuestamente inquebrantable se transformo en una mueca de un marcado terror, seguramente por el estado en el cuál venía su hermano mayor, grito horrorizada llamando a su madre, su madre se acerco a nosotros y con un rostro igual de horrorizado y quizá mas que el de su hija me hizo pasar con su pequeño e indefenso hijo aun en brazos. Entramos a la casa, y me señaló con señas donde quedaba la habitación de Danny, recosté a Danny en su cama y salí de la habitación, la madre de Danny me miraba perpleja, esperaba una explicación, obviamente, pero antes dijo “Tu fuiste el hijo de puta que dejo así a mi hijo” marcando exageradamente la “Z” como si la palabra “fuiste” se escribiera “fuizte”. La hermana de Danny estaba llorando y creía que su hermano se iba a morir, la madre la calmó, diciéndole que su hermano estaría bien en unos días.



Yo jamás lastimaría a su hijo- Dije sentándome en un sofá que estaba cerca de la señora, al lado de la hermana pequeña de Danny-.

¿Entonces que coño paso?-Dijo la madre de Danny totalmente alterada y con una mirada que expresaba una furia incontenible en su rostro, como toda madre preocupada por que a su hijo lo maltratan en la escuela-.

Algunos de los chicos del equipo de baloncesto del colegio lo estaban golpeando en un callejón oscuro donde solo hay vagabundos, en la calle Valparaíso, a veinte minutos de aquí a pie, y cinco en auto.-Dije especificando detalles inútiles porque estaba algo nervioso por la reacción que podría adoptar la madre de Danny-.

¡Primero los del equipo de futbol! ¡Luego los del equipo de futbol americano! ¡Ahora los del equipo de Baloncesto! ¡Solo falta el equipo de tenis!-Dijo la mujer poniendo sus manos en su rostro mientras su mirada de ira se transformaba en una expresión de tristeza incontenible-.

Lo discriminan bastante en la escuela, no se si será porque es menor que todos los demás chicos de su curso, puede ser porque es francés y va mas avanzado, o por otras razones-Dije mirando fijo a la madre de Danny que se parecía mucho a el, unos hermosos ojos miel y muy grandes, cabello rizado de color negro azabache, y piel blanca-.

¿Eres amigo de Danny?-Preguntó la señora secándose las lagrimas del rostro con las mangas de su abrigo-.

Sinceramente, nunca le he hablado, pero no le tengo odio, ya que no lo conozco, me gustaría conocerlo, al parecer es un buen chico.-Dije sonriéndole a la madre de Danny para que esta se sintiera un poco mejor al saber que no “todos” odiaban sin razón a su hijo-.

Puedo…pedirte un favor.-Dijo la señora en voz casi inaudible-.

Por su puesto, dígame.-Dije mirando a la madre de Danny con una notoria expresión de curiosidad en mi rostro-.

Estoy cansada de que siempre pisoteen a mi hijo…El es muy importante para mí, una de las tres personas que amo en el mundo…No amo a nadie mas aparte de ellos. Si Danny llegará a morir, yo moriría después de el, esta es una familia adinerada ¿sabes?, el padre de Danny, John es un importante empresario, que tiene que ver con el tema de las minas de cobre, supongo que me entiendes, y yo, soy una simple neuróloga, el Viernes comienzo a trabajar, tendré a Danny y a Eve mas tiempo solos…Contraté a una niñera, Carolina, ella los cuidara, pero tengo miedo de que eso no sea suficiente…Danny recibe mucha discriminación por ser homosexual, también por ser francés, tener una mejor educación o ser mas guapo que otros chicos, como tu mencionaste antes, pero…A todo esto antes de pedirte lo que tengo que pedirte, ¿Tienes alguna discriminación hacia los homosexuales? ¿Algún amigo que quiera dañar a Danny de cualquier forma? o ¿Te dejas llevar por las masas de gente?-Preguntó la señora mirándome a los ojos para asegurarse de que yo no mintiera, algo que obviamente no pensaba hacer por la curiosidad que me daba saber de que trataba el favor que me quería pedir la madre de Danny-.

No tengo ninguna discriminación hacia los homosexuales…Siendo bisexual, sería tonto discriminar de tal forma, casi no tengo amigos, señora, y los que tengo no son de la escuela, y obviamente no me dejo llevar por grandes masas, lo ha de haber notado por mi forma de vestir.-Dije acompañado por una sonrisa lo que asomo mi piercing industrial en la lengua-.

Esta bien, eres perfecto para esta “misión”, lo que quiero encargarte no es muy complejo, yo lo considero simple, comparada con las misiones que tenía que hacer mi padre como detective en Valencia, tu misión será, claro si aceptas…Cuidar a Danny, protegerlo, cumplir sus ordenes, corregirlo, detenerlo si va a hacer cosas tontas, apoyarlo en todo lo posible y ayudarlo a hacer más amigos- Dijo la madre de Danny sonriendo totalmente, mostrando unos dientes blancos-.Obviamente, no te quedaras con las manos vacías, porque se que con tu edad, perderías el interés…!Dos millones!.-Dijo la madre de Danny alzando la voz-.

¡Esta bromeando!-Dije casi gritándole a la madre de Danny-.

No…no estoy bromeando, dos millones, solo por ser niñera, ¿Qué te parece?-Dijo sabiendo ya que yo aceptaría-.

¡Obviamente que sí!-Dije a punto de saltar de alegría, ya que era un buen sueldo, con el cuál podría comprar lo que yo quisiera sin necesidad de decirle a mis padres, porque sabía que ellos me quitarían parte del dinero con una excusa tipo “Nosotros lo administraremos” que yo obviamente no aceptaría-.

Si Danny se recupera para mañana, te esperaremos en la puerta a las siete en punto, no te retrases.-Dijo la madre de Danny poniéndose de pie y guiándome hacia la puerta-.

Estaré puntualmente.-Dije entusiasmado-.  


Pasaron las semanas, Danny no salía de su casa, su madre me explico que estaba algo choqueado y aún adolorido por la golpiza. Pero yo sabía que simplemente tenía depresión. Era de esperarse, no tenía amigos, su madre pronto dejaría de estar en casa cuidándolo, siempre lo golpeaban y lo insultaban.,  si no estuviera deprimido sería extraño.

Luego de tres semanas de “encierro” Danny salió de su casa, un día Lunes, yo debía ir a la casa de Danny todos los días por la mañana, ya que en cualquier momento podía regresar al colegio. Era temprano…especificando las siete y cinco minutos, me puse de pie a fuera de la casa de Danny y espere…Toque el timbre y salió la madre de Danny, me dijo en resumen que estaría listo en unos minutos más, me sorprendí mucho…Ya que sería mi “primer día de niñera”. Salió de su casa con una mirada tímida, su madre ya le había explicado lo del “acuerdo” que tenía con migo…Danny lo había tomado bien pero estaba algo avergonzado, quizá por no poder defenderse el mismo. Levaba una blusa negra manga larga, con un diseño algo femenino, unos pantalones azules ajustados y unas zapatillas de color negro con violeta. Su cabello negro azabache adornaba sus hombros con descuido, y sus ojos verde agua miraban el suelo algo despistados.

La madre de Danny me lo entrego, lo único que me dijo antes de irse fue: “Cuídalo bien…”, yo le asentí con la cabeza.

¿Cómo estas?-Le pregunté a Danny mirándolo hacía abajo-.

Ems...!Bien!, gracias-Dijo mirando el suelo, supongo que por vergüenza, o simplemente tenía mucho miedo a tropezar-.

No se si me conoces, mi nombre es Raúl, pero prefiero que me digan Dark, dime como quieras.-Dije hablando lento por miedo a que no entendiera mi acento-.

Puedo decirte como yo quiera…Me recuerdas mucho a uno de mis guitarristas favoritos…son muy parecidos…¿Puedo llamarte Yu?-Dijo Danny sin mirarme a los ojos y sonriendo tímidamente-.

Si…si puedes, ¿De que banda es?-Le pregunté mientras yo sacaba un cigarrillo de mi bolsillo y lo encendía, Danny me miró sorprendido-.

Cinema Bizarre…-Dijo sonrojado-.

¿La banda de huecos alemanes?-Dije en tono burlesco para que se enfadara-.

¿¡Son huecos y que!?-Dijo alzando la voz y sonrojándose más, de seguro pensando “mierda que dije”-.

Nada en contra…solo no me gusta su música, es muy “pop”-Dije tirando el humo del cigarro por los agujeros de mi nariz lo cuál hizo que Danny notara el piercing que yo llevaba en la fosa nasal derecha-.

Ya veo…Me gusta…-Dijo mirándome a la cara-.

¿Qué cosa?.-Pregunté curioso-.

Tu…piercing-Dijo mirando el suelo-.

Gracias, me lo hice yo, ¿Si quieres te puedo hacer uno en el lugar que tu quieras-Dije sonriendo maliciosamente para ver si Danny se urgía-.

¡En serio!.-Dijo Danny sonriente, note que era muy inocente y no captaba la indirecta, solo le sonreí de vuelta y me quede en silencio hasta llegar a la escuela-.

En el camino hacia la escuela Danny se mostraba muy tímido, algo inseguro y descuidado, lo tuve que afirmar dos veces o lo atropellaban los autos…Siempre miraba el suelo, no alzaba la vista, como si tuviera vergüenza de ser el. Su cabello negro azabache se sacudía con el viento matinal, el llamaba la atención de las chicas de otras escuelas que caminaban a clases en la mañana, ya que en si era hermoso, las chicas lo miraban y lo apuntaban disimuladamente pero Danny se daba cuenta y se sonrojaba mucho desviando la mirada de las chicas cual quieras con sus hormonas revolucionadas.

Habíamos llegado a la escuela ya, era temprano había poca gente, todos nos miraban mal, ahora se pasaban mas rumores que antes, donde nos veían juntos a Danny y a mi, rumores tontos nada mas, a Danny no le molestaban, ya que según yo era un poco puto, pero nunca se lo dije directamente. Ya que se hubiera ofendido, y yo no quería perder mi lucrativo empleo.

Si Danny permanecía con migo, nadie le decía nada, mis amigos al principio no se querían acercar y no entendían porque yo de un momento a otro, prácticamente de la nada, había empezado a relacionarme “amistosamente” con Danny, ya que lo consideraban solo un niño mimado de Francia.  Aunque yo lo consideraba más que eso, era hermoso, como un botón de rosa que aun no se ha abierto del todo, aún necesitaba florecer.

A mitad del día en recreo, comencé a buscar desesperadamente a Danny, no lo encontraba por ninguna parte, me entere por Jessica que los del equipo de futbol americano lo habían encerrado en su propio casillero, fui corriendo a el segundo piso y golpeé el casillero de Danny el entre sollozos me dijo que lo sacara de allí, le pedí la clave del casillero y abrí la puerta, a penas salió corrió al baño a llorar.
Yo solo debía cuidarlo, no consolarlo en sus momentos de depresión, pero era como una flor con el tallo roto, necesitaba una base en donde apoyarse…Lo seguí hacía el baño, me encerré en el baño de al lado y le golpeé la pared. No quiso salir del baño por su cuenta forcé la puerta entre al baño y lo abrace con fuerza…Lloro en mi pecho por mas o menos media hora…Ya me tenía confianza, y yo confiaba en el.



Paso la semana, de forma muy tranquila, golpeé a los chicos que habían encerrado a Danny en un casillero y nadie más lo volvió a molestar, ya era Viernes, y lo invité a salir con mi grupo de amistades.

Eran las nueve de la noche, y fuimos a la playa, a beber con unos amigos y amigas, mas o menos seis si no mal recuerdo. Habíamos comprado ron si no mal recuerdo, Danny puso la mayoría del dinero, teníamos cigarros y un amigo tenía algo de marihuana que obviamente no le daría a Danny ya que su madre me mataba si llegaba drogado a su casa. Máximo lo llevaría ebrio.

Habían pasado apenas quince minutos y Danny ya estaba siendo toqueteado por un chico de veinticinco años, mi mejor amigo, Pedro, pero todos le decíamos putita de cariño, ya que se mete con todos…le pregunté a Danny si le importaba y me respondió un simple no, por mi parte como siempre entable tema de conversación con mis amigas mientras Danny se embriagaba cada vez mas y se excedía poco a poco con Pedro, no los detuve, una hora mas tarde y Pedro con Danny ya se habían perdido en medio de las rocas de la playa, milagrosamente el mar estaba tranquilo, solo esperaba que Danny no se cayera al agua por la borrachera.

Mis otros amigos y yo estábamos demasiado ebrios para darnos cuenta que habíamos perdido a Danny y a Pedro…pero luego de una hora lo recordé y entre todos los fuimos a buscar. No los encontramos, llamé por celular a Pedro y me dijo que estaba en su casa con Danny, Pedro era algo sadomasoquista...así que con todas mis amigas corrimos a su casa que milagrosamente quedaba cerca, Danny estaba cansado, pero bien, Pedro no se había pasado de la ralla, terminamos de emborracharnos en la casa de Pedro y todos nos dormimos allí hasta el otro día en la mañana.

Lleve prácticamente arrastrando a Danny a su casa, y nos enteramos que su hermana pequeña estaba sola en casa, y Danny revisó su celular, había un mensaje de su madre que decía “Llega temprano y cuida a tu hermana, que me salio un trabajo” Nos reímos cuando lo leímos, y entramos a la casa, Eve preguntó porque Danny no caminaba bien, y le dijimos que se había caído. Danny preparó el desayuno, hizo huevos revueltos. Cocina exageradamente bien, dice que aprendió solo. Aún así yo pienso que alguien le enseñó.

Pasaron las horas, Danny estaba en la computadora, tenía un blog, y respondía comentarios, yo estaba mandando mensajes con el celular, mientras Eve veía el Nickelodeon, la madre de Danny no llegaba, y yo pensaba cuidarlo hasta que ella se apareciera por su propia casa, no le creí nada eso de que le había salido un trabajo, para mí era obvio que tenía un amante, ya que al parecer la relación con su marido no iba nada bien ya que el nunca estaba en casa.

Me senté con las piernas arriba del sofá y encendí un cigarrillo, Eve me preguntó porque fumaba, si era menor de edad y yo le respondí que yo era una persona especial y era mágico, ella solo río y siguió su vida, Danny me regaño y apago el cigarrillo en un cenicero.

Pasaron las horas…Me dormí en el sofá, y al despertar, tenía mi cabeza en las piernas de Danny, él también estaba dormido y eran las once de la noche, había dormido todo el día por la tomatera del día anterior. Eve estaba en la computadora, quizá viendo porno…Nunca lo supe, y la televisión estaba puesta en el History channel, se nota que Danny estaba aburrido. Su cabello estaba desordenado y sus ojos pacíficamente cerrados…debajo de esos delicados parpados estaban sus hermosos ojos color verde agua, y su fina nariz que calzaba perfectamente en su rostro, acentuando sus finos rasgos, que parecían de mujer. Sus labios entreabiertos hacían aun más tentadora su situación, con suerte podía soportar los deseos de besar sus finos labios color rosa. Sus delicadas manos estaban posadas sobre sus piernas, y su cabeza estaba ladeada hacia un lado. Más perfecto imposible.

Me levanté al baño, me veía horrible, gracias al efecto de la resaca que dejo de regalo la salida del día anterior, una satisfactoria resaca. Volví al living, Danny seguía en la misma hermosa posición anterior me senté a su lado y entrelacé su cuello con mis brazos, besé su mejilla y lo recosté en mis piernas…

Pasaron las horas, su madre aún no llegaba y Danny seguía dormido, Eve se había dormido arriba del teclado de la computadora, me levanté y la lleve a su cama, como buena niñera.

Eran las cuatro de la mañana, Danny despertó y se sonrojo al darse cuenta de que estaba acostado arriba de mí, se paro rápidamente y me dijo “Buenos días”, yo le respondí “Como dormiste” y él respondió “Placidamente”. Desde que el me respondió esas palabras, no pude dejar de amarlo, de desearlo, de querer tenerlo siempre a mi lado, quería que Danny fuera mío...Era lo que mas deseaba en ese momento, tener ese frágil y hermoso cuerpo entre mis brazos por siempre. Besar esos delicados labios siempre que yo quisiera y acariciar su delgado cuello cada vez que se me antojara. Yo lo amaba, aún sin saberlo…Pero lo amaba, él era mi todo, era mi vida, mi razón de existir ya encontrada, yo vivía para él, él era la única persona que dependía de mí para poder construir su vida, yo lo protegía, y lo protegería por siempre, lo que mas quería era abrazarlo por la cintura para sentirlo cerca, sentirlo como parte de mí cuerpo…Que él fuera mío para siempre. 


Pasaron las semanas, mi motivo para vivir ya no era el alcohol y mis amigos…Solo era Danny, yo vivía para protegerlo, y el existía para estar a mi lado, su madre nos creía los mejores amigos, y su padre sospechaba de un noviazgo secreto, o algo por el estilo. Mis amigos lo acosaban constantemente, a Danny no le importaba, pero a mí me ponía celoso y me daban deseos de empujar a mis amigos y abrazar a Danny posesivamente, como buena persona egoísta que nunca dejaré de ser. No podía dejar de amarlo, ni de querer tenerlo.

Un día Jueves fui a buscarlo y estaba enfermo…Su madre decía que era un resfriado, pero parecía algo mas grave, no le prestamos mucha atención, pero me quede con el todo el día, incluso falte a la escuela por cuidarlo, ya que con suerte podía ponerse de pie, suponíamos que era una gripe nada mas, ya que el era muy frágil. No le prestamos mucha atención. Lo llevamos al doctor, y padecía de anemia, algo totalmente tratable, le recetaron unas vitaminas y nos fuimos a casa.

Luego de unos días volvió a la escuela, estaba del todo bien, ya nadie se la acercaba por que yo intimidaba mucho, Danny aún coqueteaba con el profesor de Geometría, y todo seguía de lo mas normal posible. Nada de otro mundo.

Un día Martes, por la noche, Danny me llamo por teléfono a su casa, me pidió que fuera, ya que tenía que hablar con migo un tema delicado, me dijo que tenía miedo de sus padres, ya que al parecer estaban a punto de divorciarse, algo que yo ya sospechaba, y que el no sabía si quedaría al cuidado de su madre o al cuidado de su padre, y deseaba quedar con su madre, ya que la relación que Danny tenía con su padre no era nada buena, ya que su padre era algo estricto, y siempre peleaba con Danny, lo cuál lo dejaba nervioso.

Dos meses después, sus padres se separaron, y por suerte Eve y Danny quedaron a custodia de su madre, pasarían el fin de semana con su padre, lo normal de un divorcio, la casa de Danny estaba mas callada de lo normal, eso a él le gustaba, creo que lo hacía sentir bien, ya que era un amante de la soledad, al parecer lo tranquilizaba, ya que siempre respiraba agitadamente, supongo que por los nervios, cuando estaba todo callado su respiración se calmaba, le gustaba pasar su tiempo libre conmigo o con mis amigos, amaba dibujar, como lo mencione al principio, un Domingo me pidió que lo acompañara a  la playa, lo acompañe, era de atardecer y dibujo la puesta de sol con los detalles mas sorprendentes, era como ver una fotografía hecha por él, su talento era visible.

Ese mismo día en la playa compramos unas rosas para regalárselas a la madre de Danny que cumplía años, nunca supimos cuantos, ya que Danny no sabía la edad de su madre…Se puso muy feliz al recibir su regalo y beso a su hijo en la mejilla con fuerza, tanta que le quedo roja. Celebramos su cumpleaños solo nosotros cuatro y luego ella salió sola, quizá a ver a su amante que yo suponía que tenía o a verse con amigas, quien sabe. Eve se había ido a dormir, yo estaba ordenando todo ya que había un notorio desorden por la celebración del cumpleaños numero no se que de la madre de Danny, me puse a lavar secar los platos mientras Danny los lavaba, y luego el bromeo con que éramos dos amas de casa que tenían que limpiar rápidamente. Danny era muy descuidado, o tenía muy poca fuerza, en la tarea casera tan común como lavar los platos Danny quebró dos y se corto la mano intentando recoger los trozos del suelo. Tuve que vendarle la mano, ser su niñera no era un trabajo fácil, siempre le pasaban ese tipo de cosas, aunque por el salario, valía la pena, pero ya en ese momento, el dinero me daba igual, solo quería estar al lado de Danny todo el tiempo posible, abrazarlo y quedarme con él por siempre.

Yo no hablaba mucho, pero Danny descifraba mi silencio, yo estoy seguro que el sabía lo que yo pensaba y que se reía de mis pensamientos. Ya que la mayoría de mis pensamientos tenían que ver con él y su belleza femenina, pero eso no va al caso, un día a mi me dio por mirarlo fijamente por mucho tiempo consecutivo, y Danny me dijo directamente “No bailare el caño!” yo lo quede mirando sorprendido y me alargue a reír como nunca, eso no era lo que yo pensaba en ese momento…Pero se acercaba.

Lo único que me molestaba de él eran sus aspectos depresivos, al punto de no dejar de escuchar my chemical romance lo escuchaba durante todo el día mirando el techo poco mas cortándose las venas, era un depresivo de mierda, y nunca dejo de serlo, aunque en cierto modo lo compadecía, normalmente mandaba a la mierda a la gente como él, pero Danny era mi motivo de vivir, no podía ser cruel con él, me daba igual lo que hiciera, yo siempre lo apoyaría. Como un perro que apoya a su amo.


Pasaron los meses, ya nos considerábamos amigos cercanos, yo lo amaba, como más que a un amigo, pero él lo sabía, pero no hacía nada al respecto, el amor es ciego, como dicen algunos, el amor no tiene edad, como dicen otros, pero…Yo creo que el amor es una experiencia invaluable que se puede vivir mas o menos tres veces o menos en la vida, no es algo que suceda a la rápida, ya que ese, considero que es amor falso, pero, entonces el amor que yo sentía era un amor falso hacia Danny, ¿era amor a primera vista? O era un deseo lujurioso de querer poseer a un individuo débil e indefenso. No lo se, ni nunca llegué a saberlo…Ya que Danny estaba débil…

Yo en ese momento, no tenia conciencia, de que le quedaba poco tiempo…El tampoco lo sabía, un día Danny se golpeó la cabeza en la escuela, lo acompañé al doctor…Esperamos varias horas para obtener el resultado del inofensivo golpe, como decía Danny, pero al parecer, no era tan inofensivo, porque se tardaban mucho, considerando que era una clínica, todo debía ser rápido.

Le hicieron otra radiografía del cráneo a Danny, y llamaron a su madre a hablar con el medico, Danny estaba hablando por mensajes en su celular, al parecer con su padre, estaba divertido, sonreía, no se porque…Ni nunca llegué a saberlo.

La madre de Danny estuvo alrededor de una hora hablando con el medico, yo comencé a preocuparme, Danny se veía indiferente, miraba por la ventana, comenzó a llover, con una increíble fuerza, Danny se quejo con la frase “No trajimos paraguas!” y yo le sonreí diciéndole que no moriríamos por eso, el me correspondió la sonrisa, luego comenzó a hablar de su hermana pequeña Eve, que estaba sola en casa y que su madre se tardaba mucho, yo le dije en broma “Quizá tiene una aventura con el doctor” y el me golpeo despacio y me dijo “No hables tonterías!”, estaba muy animado, ya que no le dolía la cabeza.

La madre de Danny salió de la habitación acompañada por el doctor, los dos tenían una expresión triste, como una mezcla de preocupación y lastima. Danny los miró perplejos, y les preguntó lo que sucedía, la madre de Danny comenzó a llorar desconsolada, y el doctor puso su mano en el hombro de Danny y lo llevo a la misma habitación, pasaron cinco minutos, que cambiaron su vida.

Danny estaba serio, nadie me decía nada de regreso a casa, la madre de Danny intentaba conducir bien, pero de vez en cuando frenaba repentinamente. Estaba nerviosa. Llegué a su casa y Danny me pidió que lo acompañara a su habitación. Me pidió que me sentara en su cama. Se acerco a mí y me beso en los labios con fuerza mientras unas hermosas lágrimas caían de sus vidriosos ojos al suelo frío de su cuarto. Me abrazo, correspondí y luego se acostó arriba mío, los dos encima de su cama, se acurruco en mi pecho y con voz entrecortada y débil me dijo. “Tengo un tumor cerebral, no se puede extirpar, moriré”.

Quedé en shock, no podía creerlo, le pregunté incrédulamente si era verdad, con voz triste me dijo que si, no me quería soltar y de vez en cuando acudía a mis labios para buscar consuelo. Sus delgadas manos estaban temblando, tenía miedo, o frío, una de las dos, su respiración era agitada, no sabía como calmarlo, no sabía que hacer, no sabía nada, como podría soportar la perdida de mi vida…Danny era mi vida. Si el moría se llevaba mis ganas de vivir, era como, que mi corazón se marchitara junto con la vida de Danny.

Por fin había conseguido sus labios, sus abrazos, tenerlo cerca de mí, pero a cambio de eso, se acercaba su muerte, no podía soportarlo mas, era mi ángel, mi rosa marchita que desaparecía en la niebla, sus labios se secarían bajo tierra y sería devorado por larvas, yo no quería que su belleza desapareciera de tal forma, yo no quería perderlo. Sus ojos se secarían…sus parpados se caerían regalo de la descomposición, su cabello se perdería, lo único que quedaría serían sus huesos fríos y solos.

Yo no quería dejarlo solo, el era mi vida…Era mi todo.

Pero, no podía hacer nada contra los brazos de la enfermedad, solo tenía que esperar con él, y no dejarlo y que estuviera a mi lado hasta el final.  


Su agonía cada vez me consumía más, me estaba llevando junto con él al mismo infierno, un infierno de lágrimas y sangre. 

Pasaron dos meses, ya no podía levantarse de la cama, ni hacer prácticamente nada por su cuenta, solo podía hablar, ni siquiera caminaba al baño solo. Su madre contrato a tres enfermeras, pero yo no me iba de su lado, tenía claro que él estaría en buenas manos, pero solo le quedaban unas semanas, no podía ser tan mal amigo y dejarlo solo por siempre, el era mi luz en la vida, la persona que amaba y nunca dejé de amar…


De vez en cuando me preguntaba si yo lo quería, yo le respondía que por supuesto que sí, y más aún, que lo amaba. El solo se sonrojaba y me preguntaba, como podía amar a un enfermo como él, en sus últimas semanas de vida, me preguntaba si era por lastima, yo le respondía que no, ya que no era así, yo lo amaba, no por lastima, si no porque simplemente lo amaba, y no dejaría de amarle. Lo que a mí me parecía meses antes una historia de amor perfecta ¡ahora me parecía un relato de terror con un final ya esperado que me llevaría a la perdición!


Mi vida se desvanecía junto con la de Danny, se veía horrible, sus ojos apenas tenían brillo, su cabello negro estaba totalmente seco, sus labios tenían un aspecto tenebroso, y estaba cadavéricamente delgado. 


Su madre estaba destrozada, su hermana también y hasta su padre lloraba por la pérdida de su único hijo, nadie quería que Danny muriera. 


Aún recuerdo su último día en este mundo…Jamás podré olvidarlo, pasó unas tres horas más o menos con su padre y su madre, nunca supe de que hablaban pero su madre a cada momento comenzaba a llorar, y su padre no miraba a Danny a los ojos. Danny ya estaba en el hospital, tenía tubos conectados en todo el cuerpo, no podía comer, a penas beber agua, incluso, estaba conectado a un respirador mecánico. Ya era el fin, y ambos lo sabíamos. Pasó unas dos horas con su hermana, y casi al final de su vida, pocos alientos antes del último, me pidió que lo acompañara, y a las enfermeras les pidió cerrar todas las cortinas.


No me quiero despedir de ti…-Dijo Danny en voz muy baja, ya que no podía alzarla más-.

Al parecer ya es hora…-Esas palabras salieron de mi garganta junto con lágrimas instantáneas de mis ojos-.


Te amo, eres la persona más preciada que tengo en el mundo, por mí hubiera seguido a tu lado por siempre, no quiero dejarte, eres mi razón de vivir, te amo tanto, lamento mucho tener que despedirnos así, me siento como un enfermo inútil que nunca podrá hacer nada por nadie y más aun que no logró nada en su vida, que se desvanece con el aire y que jamás encontró la felicidad ni hizo feliz a nadie.-Dijo Danny entre lágrimas y con sus últimas fuerzas dio un golpe muy débil en la pared-.



Me hiciste feliz a mi-Lo abracé con fuerza, no lo solté por más de quince minutos, sus ojos se cerraron con una delicadeza teatral, nunca más los volvió a abrir, sus hermosos ojos verde agua se cerraron por siempre, su sonrisa se perdería en el olvido, y como él dijo, su vida se desvaneció con el aire-.


No se cuanto tiempo paso, la belleza de sus ojos era un recuerdo vacío. Su voz un mito, y su cuerpo un cadáver. Fue cremado a los dos días de su muerte, luego de una misa de palabras sin sentimiento…Yo no quise dar un discurso, ya tenía suficiente con guardar esas palabras en mi corazón, no pensaba expulsarlas como si nada. Su madre pudo hablar, se veía fría no mostraba sentimiento alguno, eso me hizo pensar en algo ¿ella en verdad quería a Danny? O ¿solo aparentaba ante todos nosotros para perecer una madre de telenovela?

Danny fue cremado, era una tradición familiar, fue colocado en una repisa, en el living de la casa, era una costumbre para llorar a los caídos, yo no le veía sentido alguno. De vez en cuando, iba a la casa de Danny, a dejar una rosa blanca al costado de sus cenizas. Lo único que quedaba de Danny, cenizas.

No podía dejar de cuestionarme el sentido de la vida, deje de comer, quería morir, solo para sentir los labios de Danny otra vez, sentir sus manos, su voz, recibir su mirada, corresponder sus sonrisas, ¿que cosa tan malvada habré hecho, que el mundo me quitó a la única persona que he amado, y a la única que amaré?
La sangre que corría por mis brazos hasta llegar al suelo, las lagrimas que salían de mis ojos en silencio, mis labios que pronunciaban su nombre automáticamente. Su amor era cenizas. El era cenizas. Mi vida se hizo cenizas, junto con el cuerpo de él.

Los meses pasaron, mi vida se congelo, nada me importaba mas que ese frasco de porcelana con las cenizas de mi amado adentro, todo perdió sentido, todo perdió color, el cielo ya no era azul, el sol no iluminaba, todo era horrible en todos lados, el mundo era incoloro sin Danny, el mundo era doloroso sin el, mi pequeña obsesión se incrementaba más a cada momento, a cada segundo, cada minuto…En cada lugar yo lo veía, pero sabía que el no estaba allí, a veces cuando me miraba en el espejo, lo veía detrás de mí, abrazándome…Susurrándome hermosas palabras al oído…sonriéndome.

Todo se fue junto con el.


Epilogo

Dos años después.

Doctor, cree que debemos dejarlo aquí durante seis meses más?-Preguntó la enfermera con un tono de voz disgustado-.


No hay más remedio que eso, lo peor que podemos hacer es dejarlo ir…-Dijo el doctor en un tono perplejo, mientras revisaba el historial de su paciente-.


Por que fue internado?-Volvió a preguntar la enfermera recién asignada a esa habitación-.

Pues, por varios intentos de suicidio, de diferentes tipos, se comió las cenizas de uno de sus amigos después de que este muriera, se encerraba en su habitación por horas, no comía ni dormía, enloqueció-Dijo el doctor anotando los “progresos” en la ficha de su paciente-.


Es posible que lo tengamos de vuelta?-Preguntó la enfermera mientras observaba al paciente que estaba hablando solo, y con una camisa de fuerza en la habitación acolchada-.


Sinceramente, no, esta perdido en sus sueños, lo único que el dice ahora es “Danny, gracias por volver a estar con migo”, mientras abraza al aire, nunca pudo reponerse de la muerte de ese chico, nadie supo nunca el porque, la mente humana es engañosa, a el le ha hecho una mala jugada, cree que su amigo esta vivo, y con él, y que ha vuelto del mas allá a buscarle, eso fue lo que le dijo al doctor Pizarro cuando el ingreso, esta perdido, lo estamos medicando con pastillas para la esquizofrenia, también en la noche le debes inyectar un calmante, porque hace todo lo que puede para evitar comer-Dijo el medico mirando fijamente a la enfermera, la cuál no despegaba los ojos de su nuevo paciente que simplemente miraba a la pared, y  hablaba en susurros-.


Bueno, pues es todo tuyo.



                                                                                     fin

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